"Hay un lugar donde no hay tierra, ni agua, ni fuego, ni aire. Donde no se comparten los espacios infinitos; no es este mundoni es otro, ni ambos. No hay ni sol ni luna. No puedes llegar a él ni abandonarlo; ni quedarte. Ni naces ni mueres.No estáfijo ni móvil, no está fundado en nada. Se llama NIRVANA, De hecho, es el fin del sufrimiento."

viernes, 13 de abril de 2012

Y así, la vida continuaba, era yo y un montón de cosas que venían, y no sabía que hacer. Lo de hacer lo que dijera tu corazón parecía algo muy idealista, que en el mundo de los adultos definitivamente no tenía cabida. Pero por qué no, si pasar de un año a otro, no te haría automáticamente ser otra persona, tomando en cuenta que cambiar detalles pequeños nos toma años, cambiar de vida nos tomaría de aquí hasta que llegara la hora de dejar el mundo. Entonces qué, qué seguía después de todo esto, ya no era solo llegar a la hora, era cumplir, era "crecer", era "no estancarse", era dejar eso de "vivir" para más adelante, porque ahora no era correcto hacerlo por un tiempo.

1 comentario:

Poeta Maldito dijo...

Nada es constante excepto el cambio. (Heráclito)

Un abrazo, pequeña saltamontes.