"Hay un lugar donde no hay tierra, ni agua, ni fuego, ni aire. Donde no se comparten los espacios infinitos; no es este mundoni es otro, ni ambos. No hay ni sol ni luna. No puedes llegar a él ni abandonarlo; ni quedarte. Ni naces ni mueres.No estáfijo ni móvil, no está fundado en nada. Se llama NIRVANA, De hecho, es el fin del sufrimiento."

miércoles, 31 de agosto de 2011


Así que, bien, nuevamente aquí. Aquí con mi mente inquieta, mi corazón agitado, y la razón en paz. Por qué estos días, podrían haber sido mejores, sin embargo, no lo han sido, no me queda paciencia ya para sueños utópicos. Y sin pensarlo, decidí simplemente no seguir soñando cosas inalcasables. Me arrepiento. Es una situación que no puedo revertir.
Esperaba un último beso antes de cerrar los ojos, quizá aquel beso no derramado por tus labios, hubiese cambiado en gran medida mi vida de aquí, hasta la mañana siguiente, en donde todo fuese gris de nuevo. Hoy tengo ganas de no pensar, ni decir todo lo que siento en un blog abandonado, el cual leo de vez en cuando, para darme cuenta, que nada he hecho tan mal, como para merecer esto. Es injusto. He dado todo, todo lo que tenía.
Merezco sentirme una linda mujer, una amada mujer. Merezco más que palabras, más que simples abrazos, más que dormir a tu lado. Necesito sentirme radiante, y no una pobre y estúpida niña, la cual no sabe lo que quiere, no sabe lo que la gente espera de ella, y se esfuerza por ser lo que los demás quieren que sea, por que tiene tan poco amor por si misma. Merezco una flor inesperada de vez en cuando, una carta llena de pasión, de locura desenfrenada. Merezco tardes de risas y de juegos. No de rutinas. Nunca vi la rutina como parte de mi vida.
Pero esto significa tan poco, tan poco, que sé que no lo leerás, sé que no pasarás por aquí, ni me preguntarás por qué. Olvidaremos todo. Y volveremos a la nada. A la nada que no eramos, y no sé en qué maldito momento, nos volvimos esto.
No importa, es mejor que sigas durmiendo. Buenas noches.

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